
Las cámaras son un elemento esencial en cualquier sistema de videovigilancia, ya que capturan y transmiten imágenes para su monitoreo y almacenamiento. Aunque las cámaras analógicas aún se utilizan, las digitales han ganado mayor popularidad debido a su integración en redes TCP/IP, lo que permite asignarles una dirección IP y administrarlas de manera remota con mayor facilidad. Existen cuatro tipos principales de cámaras: fijas para interiores, fijas para exteriores, PTZ (Pan, Tilt, Zoom) para interiores y PTZ para exteriores, cada una diseñada para diferentes entornos y necesidades de seguridad.