Escritorios
Un escritorio es un mueble que presenta una superficie de trabajo plana o inclinada diseñada principalmente para leer, escribir o realizar tareas como usar una computadora, y que a menudo incorpora cajones, estantes o compartimentos para almacenamiento.[1] El término “escritorio” deriva del latín medio desca, que significa “mesa para escribir”, que ingresó al inglés en el siglo XIV y que en última instancia se remonta al latín discus (disco), que refleja su forma original como una simple superficie elevada.
Los escritorios han evolucionado significativamente desde la antigüedad, cuando los escribas del antiguo Egipto y los grecorromanos dependían de mesas de escritura básicas (superficies de madera portátiles) para sostener los rollos de papiro durante la creación de documentos, destacando su papel en los primeros trabajos administrativos y literarios.[3] En la Edad Media, los escritorios provenían de atriles eclesiásticos, enormes estructuras de roble utilizadas para leer las Escrituras, que pasaron a formas más compactas para uso académico y noble en Europa. En el siglo XIX, particularmente en entornos educativos, innovaciones como el pupitre escolar “Triumph” patentado en 1868 por Herbert L. Andrews, producido con marcos de metal en múltiples tamaños para mayor durabilidad y comodidad de los estudiantes en medio del aumento de la matrícula en las escuelas públicas; Este modelo vendió aproximadamente 50.000 unidades al año y obtuvo premios en exposiciones internacionales.
