Cortadoras de Cerámica
El cortador de cerámica es una herramienta inventada en el año 1951 por los hermanos Boada, originarios de la ciudad de Rubí (Barcelona) en España.
El primer cortador fue ideado para facilitar el trabajo y solucionar los problemas que tenían los albañiles a la hora de cortar el mosaico hidráulico (un tipo de baldosa decorativa de cemento pigmentado que en los años 1950 era muy utilizada por la resistencia que proporcionaba su grosor). El invento consistía en rayar en línea recta y posteriormente darle un golpe para partirlo por la parte debilitada debido al rayado. Este hecho se convirtió en un símbolo de la precisión mecánica. A partir de ese momento, se conoció popularmente en el sector con el sobrenombre de RUBI, nombre dado por el lugar de nacimiento de sus inventores.
