Inclinómetros
Un inclinómetro, también conocido como clinómetro o sensor de inclinación, es un instrumento de precisión que se utiliza para medir el ángulo de pendiente, inclinación, elevación o depresión de un objeto en relación con la dirección de la gravedad, generalmente expresado en grados o porcentajes.[1] Estos dispositivos detectan cambios de orientación al detectar fuerzas gravitacionales y son esenciales para cuantificar movimientos o inclinaciones sutiles en diversas estructuras y entornos.[2]
Los inclinómetros funcionan según principios que aprovechan la fuerza constante de la gravedad y, por lo general, emplean acelerómetros de sistemas microelectromecánicos (MEMS) para medir la aceleración a lo largo de uno o más ejes, a partir de los cuales se calculan los ángulos de inclinación mediante relaciones trigonométricas.[1] Otros mecanismos incluyen sistemas basados en péndulos, como péndulos sólidos, líquidos o gaseosos, donde un elemento oscilante o fluido se alinea con la gravedad para indicar una desviación del nivel.[3] En aplicaciones geotécnicas, los inclinómetros suelen utilizar sensores biaxiales montados a 90 grados para capturar desplazamientos horizontales con alta precisión, logrando típicamente resoluciones de alrededor de 0,0002 grados angulares o 2 mm en 30 metros.
