Separadores
Un separador en la producción de petróleo es un recipiente a presión, típicamente cilíndrico o esférico, que se utiliza para separar la corriente de fluido multifásico del pozo en sus componentes principales: gas natural, petróleo crudo y agua.[1] Este equipo es esencial en las instalaciones upstream de petróleo y gas, donde procesa corrientes de hidrocarburos desde las bocas de pozo para permitir el manejo individual de cada fase para su posterior tratamiento, almacenamiento o transporte.[2]
El desarrollo de los separadores se remonta a finales del siglo XIX, tras el primer pozo petrolero comercial perforado por Edwin Drake en 1859 en Pensilvania. La separación inicial se basó en simples tanques de sedimentación de madera que permitían que el petróleo y el agua se separaran por gravedad. A principios del siglo XX, estos evolucionaron hasta convertirse en tanques de acero con deflectores y vertederos para mejorar la eficiencia, y diseños avanzados posteriores abordaron una mayor producción de agua a partir de métodos de recuperación secundaria.
